Mujica visto por Vázquez
10 DE SEPTIEMBRE 2014
Tabaré Vázquez (74), médico oncólogo, que fue presidente de Uruguay del 2005 al 2010, es el candidato del Frente Amplio (FA), como en su tiempo lo fue el ahora presidente José Mujica (79), y todo indica que en la elección presidencial del próximo 26 de octubre se hará de la victoria, pero en la segunda vuelta.
 
Mujica, que siguió en el cargo de presidente a Vázquez, es visto por este último como alguien cuyo “gran mérito es que puso todos los temas difíciles sobre la mesa para su discusión, lo que dio una proyección en las políticas sociales, una sensación de modernidad realmente progresista”.
 
Reconoce que la figura de Mujica “pesa enormemente no sólo en Uruguay, sino a nivel internacional. Mujica ha roto los esquemas clásicos de un presidente” y añade que “ha estado abierto a buscar acuerdos a través del diálogo (...) con los países de la región”.
 
En su versión, el actual presidente “ha tenido la inteligencia de poner sobre la mesa la discusión de temas que eran tabúes en muchos países. Ha sido un vanguardista”.
 
Vázquez deja muy claro que cada uno de ellos es diferente y destaca que “cada persona es como es, somos únicos e irrepetibles. Él tiene su manera de trabajar; yo, la mía”.
 
El candidato presidencial de FA no está de acuerdo con la liberalización del aborto y la legalización de la mariguana, que se alcanzaron en el gobierno de Mujica, pero se compromete a respetar la “decisión popular por encima de mi opinión personal”. Vázquez como presidente vetó la ley sobre la legalización del aborto aprobada por el Parlamento y en esa ocasión los parlamentarios no levantaron el veto presidencial aunque tenían posibilidades de hacerlo. Ahora se compromete a no dar marcha atrás.
 
En relación con la legalización-regulación de la mariguana, reconoce que “abre un camino alternativo al que se viene desarrollando en el mundo en la lucha contra el narcotráfico y la droga, que ha fracasado”.
 
La posición de Vázquez sobre este tema ha cambiado y reconoce que seguir insistiendo en la estrategia punitiva y prohibicionista que no ha dado resultados “bien amerita intentar otro camino que quizá pueda, en el futuro, dar mejores resultados”.
 
Las distintas encuestas realizadas a finales de agosto del 2014 dan al FA, el partido de Vázquez, entre 39 y 40% de la intención del voto; al Partido Nacional, que postula a Luis Lacalle Pou (41), entre 30 y 31% y al Partido Colorado, que lleva a Pedro Bordaberry (54), entre 13 y 15 por ciento.
 
Todo indica que habrá una segunda vuelta electoral, que se realiza el 30 de noviembre, cuatro días después de la primera vuelta, y que en esta ocasión Vázquez se hará con la victoria, al obtener 50% de los votos contra 48% de Lacalle. Faltan ya sólo dos meses para la elección.
Recomendación
La solución: la legalización de las drogas

Araceli Manjón-Cabeza Olmeda

Editorial Debate

México, 2012

pp. 318  

 


El título de los capítulos del libro de una buena idea de la temática que se aborda: 1) Historia de la prohibición. 2)El “problema de las drogas” en el actual marco prohibicionista: El consumo. 3) Naciones Unidas dirige la prohibición y algunos estragos que provoca. 4) México, o cómo la guerra contra las drogas mata más que la guerra.5) ¿Qué ocurre en Estados Unidos? 6) Balance de un siglo de prohibición. La legalización como opción.

 

 

La autora, profesora de Derecho Penal en la Universidad Complutense de Madrid, que fue directora del Gabinete Nacional sobre Drogas en España, ofrece un diagnóstico convincente del fracaso de la política prohibicionista y punitiva, liderada por Naciones Unidas, y argumenta, con sólida información, sobre las ventajas que tendría la legalización de las drogas.

 

 

Inicia su análisis señalando que hubo un tiempo, no lejano, en el que la producción, el suministro y el consumo de las drogas no estaban prohibidos. En ese tiempo muchas medicinas contenían drogas y su venta era legal en las farmacias. Eso sucedía sin que la salud pública de la población se viese afectada y sin que las autoridades de salud tuvieran reacciones negativas.

 

 

A finales del siglo XIX Estados Unidos, más claramente a partir de 1969, inicia la cruzada contra las drogas con tintes moralizantes, racistas, económicos y políticos. Esa política termina por imponerla en todo el mundo. La autora afirma que la prohibición ha generado el negocio más lucrativo de todos los tiempos para el crimen organizado, que se ha visto acompañado de la violencia y la corrupción de las autoridades.

 

 

La “guerra” impuesta por Estados Unidos a los países productores se libra fuera de sus fronteras. El más importante consumidor de todas las drogas ilegales del mundo “exporta” su problema de manera irresponsable a los demás. Intencionalmente solo ve el problema desde la lógica de la producción y no del consumo. La autora sostiene, ante el actual panorama, que la única solución viable es legalizar la producción, distribución y el consumo de las drogas, para poder empezar a controlarlas.

 

 

El libro ofrece información relevante, para ubicar el problema de la prohibición y combate de las drogas desde una perspectiva histórica, sociológica, económica y política. Hay una crítica objetiva y bien fundada a la estrategia prohibicionista y punitiva que documenta con datos de lo que ha sucedido en diversos países, entre ellos México, donde la supuesta solución no ha resuelto el problema y sí lo ha hecho más grave.

 

 

El libro se lee con mucha facilidad. Las notas, al final del texto, aportan buena información adicional. La autora, para el caso de México, cita artículos de Jorge G. Castañeda y míos y también el libro que hicimos juntos, El Narco: la guerra fallida (Punto de Lectura, 2009).
09 DE SEPTIEMBRE 2014
El Partido Encuentro Social (PES) el pasado julio obtuvo su registro como partido político nacional. Su líder y fundador es el doctor en Derecho Hugo Eric Flores Cervantes, pastor de la iglesia neo pentecostal Casa sobre la Roca, un grupo cristiano conservador que apoyó al candidato Felipe Calderón en su campaña a la presidencia de la República.
Flores Cervantes ha colaborado con distintos gobiernos y en su trayectoria está que fue subdelegado de la delegación Gustavo A. Madero en un gobierno del PRI, funcionario de medio ambiente en la SEMARNAT en la presidencia de Calderón y director general de Gobierno al inicio del gobierno de la Ciudad de México que encabeza Miguel Ángel Mancera.
El dirigente del PES sostiene que son un partido liberal social que “en la parte económica creemos absolutamente en las libertades y en la parte social estamos a favor de la redistribución” y que por lo mismo su postura es muy simple y se reduce a que “hay que generar riqueza y hay que redistribuirla”.
Estudiosos de la religión que han seguido el desempeño de Flores Cervantes lo ubican como un dirigente cristiano seguidor de la “teología de la prosperidad” que se define por la defensa irrestricta que hace de las libertades económicas y la justificación de quienes tienen éxito en el ejercicio de la actividad económica.
El PES se propone ir por el voto del electorado que no vota y su estrategia se centra en motivar la participación de ese sector de la población que está descontenta y no se identifica con la propuesta programática de ninguno de los actuales partidos. Su esfuerzo se dirige en primer lugar a “despertar la energía social” de las bases de militantes que fueron “armando” en Encuentro Social, la Asociación Política Nacional (APN) en la que trabajaron antes de obtener el registro como partido político nacional. El PES se propone, eso dice su dirigente, generar y promover nuevos liderazgos regionales y nacionales en las 32 entidades federativas y para eso habrá que abrir al partido a gente nueva que todavía nadie conoce, pero que tienen muchas posibilidades.
A mediados de agosto, el PES realizó su primer Congreso Nacional en el que nombró a los dirigentes de los 32 comités estatales y también a los integrantes de los mismos que en su mayoría son personas que antes no habían participado en la política. El dirigente del PES sabe que ahora el mayor de los retos es conservar el registro que exige tener el 3.0 por ciento del voto en las próximas elecciones federales de 2015. Según sus cálculos esperan ganar 500 regidurías en las 1,050 alcaldías que están en disputa y en los 18 estados donde se elige el congreso local, obtener un diputado local en cada uno de ellos.
Está por verse cómo va a realizar su trabajo el PES y la manera de acercarse a los electores, pero en las actuales circunstancias y por la propuesta genérica e inasible que hacen se ve muy difícil o es realmente imposible que puedan conservar su registro. Ya se verá.
07 DE SEPTIEMBRE 2014
De cara a la elección del 2015, la dirigencia del PRD ha iniciado una campaña de declaraciones con la que pretende dejar claro que ellos constituyen una alternativa distinta a la que representa Andrés López Obrador, líder indiscutible del Movimiento Regeneración Nacional (Morena).
 
El PRD sostiene que Morena no les ha quitado militantes y Jesús Zambrano, todavía presidente del PRD y dirigente de Nueva Izquierda (NI), advierte: "Se había dicho que iba a haber una desbandada de militantes y dirigentes del PRD hacia Morena. ¿Dónde está esa desbandada? Aquí el PRD sigue intacto. El PRD sigue presente en la gente como el partido de izquierda más importante".
 
De otro lado, Jesús Ortega, también dirigente de NI, corriente conocida como Los Chuchos, refiere: "Es bueno que las personas sepan que hay cuando menos dos visiones de izquierda en México: una visión fanática, intolerante, populista, demagógica, anacrónica, a veces de un nacionalismo pernicioso, anclada en el pasado, viviendo en el siglo XIX, tratando de repetir la historia como farsa ahora", en evidente alusión a Morena.
 
Y refiriéndose al PRD, que existe una izquierda "del siglo XXI, que es capaz de dialogar, y que sabe que el diálogo es consustancial a la política, que sabe dialogar en el Congreso y fuera de él, que también sabe impugnar enérgicamente como lo hemos hecho". Y Ortega añade que López Obrador "es un líder político con muchas deficiencias y con concepciones que a mi juicio no son de la izquierda; son populistas".
 
Morena descalificó al PRD por participar en el Pacto por México y Silvano Aureoles, diputado del PRD y presidente de la Cámara de Diputados, plantea: "Ha sido un momento histórico para el PRD, en el que hemos jugado un papel determinante en los cambios estructurales que se han dado en el país, estamos demostrando que no somos la izquierda del no, somos la izquierda que construye, y sí nos oponemos cuando estamos convencidos de que ésa no es la mejor decisión para el país".
 
En términos más fuertes se expresa Miguel Barbosa, senador del PRD y presidente de la Cámara de Senadores, quien sostiene que Morena representa la división de la izquierda en México y que con ese partido lo que López Obrador pretende es "tener un instrumento político a su disposición; ahí no va a haber más voluntad que la de su dirigente".
 
El PRD propone al electorado la disyuntiva entre una izquierda moderna y dialogante, que son ellos, y otra anacrónica, populista y cerrada, que es Morena. Las encuestas demuestran que Morena ha crecido, pero no a costa del PRD, sino de los electores independientes y sin partido.
 
En el 2015, los que votan por la izquierda se tendrán que decidir entre estas dos opciones y habrá que seguir desde ahora, con atención, la evolución de las preferencias electorales, para ver cómo se resuelve esta disputa. ¿Morena le quitará votos al PRD?
 
07 DE SEPTIEMBRE 2014
Robert J. Shiller (Detroit, 1946) es profesor de economía en la Universidad de Yale y en 2013 fue galardonado con el Premio Nobel de Economía, junto con Eugene Fama y Lars Peter Hansen de la Universidad de Chicago, "por su análisis empírico de los precios de los activos".
 
Su especialidad son los mercados financieros y la innovación financiera, pero también ha escrito sobre la economía del comportamiento, la macroeconomía, los bienes raíces, los métodos estadísticos, las actitudes del público y los juicios morales sobre los mercados. Sus libros más recientes son Reforming U.S Financial Markets (2011), junto con Randall Kroszner, y Finance and the Good Society (2012) y en uno de sus últimos artículos, "Los riesgos del próximo siglo y su gestión", en In one hundred years: leading economists predict the future, editado por Ignacio Palacios-Huerta, Massachusetts Institute of Technology, 2013, ofrece su visión de cuáles serán los riesgos más importantes de carácter financiero en los próximos 100 años y la mejor manera de gestionarlos. A continuación ofrezco una síntesis del mismo.
 
El autor plantea que el próximo siglo trae consigo una serie de riesgos en un planeta con recursos limitados, con más armas de destrucción masiva, y nuevas tecnologías de la información que moldean los mercados y crean riesgos a las distintas profesiones. La gestión de riesgos estará dominada por la ciencia y la ingeniería, pero también existe un dominio netamente financiero.
 
La tendencia es hacia la democratización de la administración del riesgo, haciendo más accesibles sus contenidos y principios. Siglos atrás, por ejemplo, solo los más ricos tenían acceso a la banca y los servicios de portafolio, pero ahora, al menos en los países avanzados, ya están ampliamente diseminados.
 
No es posible predecir el futuro sin visualizar nuevas ideas sobre el mismo. Si extrapolamos las tendencias actuales, debemos confiar en nuestro sentido para determinar qué ideas son buenas para el futuro y, todavía más, es necesario asumir el riesgo ofreciendo detalles de estas ideas esperando que se vuelvan idiosincráticas.
 
Gestión del riesgo en un nuevo mundo poseedor de inteligencia artificial
Los científicos concuerdan que la inteligencia artificial está ya a nuestro alcance y será común a lo largo del siglo. La revolución de la tecnología de la información continúa su avance y ofrece mejores oportunidades. Vamos a seguir necesitando doctores y abogados reales, pero hay que esperar, cada vez más, que las máquinas ofrezcan alternativas de solución. Ese inmenso poder de cómputo crea tanto riesgos como posibilidades, para la gestión de los riesgos.
En un mundo de inteligencia artificial, se crean nuevos tipos de subculturas que no están definidas por la coincidencia geográfica. En especial se crea una cultura cosmopolita, de personas conectadas a la inteligencia artificial, que es un tipo de élite mundial que forma lazos de lealtad hacia sí mismos en vez de sus vecinos geográficos. El potencial para la guerra permanecerá a través de rivalidades étnicas, religiosas y nacionales.
 
Gran cantidad de información crea grandes oportunidades para contener los riesgos
Las decisiones económicas y políticas estarán enmarcadas en una información cada vez más amplia. Las aseguradoras, por ejemplo, podrán actuar ya no sólo en respuesta a incidentes estudiados, sino también en términos de los cambios en el valor económico o el potencial de ganancias.
Las ventajas de un banco de información para la administración del riesgo viene construyéndose desde 1913, cuando los Estados Unidos lanzó el Índice de Precios al Consumidor (IPC). Gracias a esto fue posible crear contratos financieros en términos reales para la población. Es en la Gran Depresión de 1930 cuando el concepto de Producto Interno Bruto (PIB) se articula por primera vez, pero este indicador difícilmente es la máxima unidad de medida del bienestar. En el próximo siglo veremos la proliferación de indicadores de bienestar y esos indicadores estarán basados en el riesgo.
 
La tecnología de la información reducirá la ilegalidad e informalidad económica
Las personas no quieren formalizar sus negocios para evitar la tributación, regulación o posible litigación. Pero en el próximo siglo será difícil engañar y evadir impuestos. Mientras el volumen total de nuestra información aumenta la gente será "aprehendida" en la informalidad y actividad ilegal. El dinero electrónico empieza a dominar y el uso de efectivo en transacciones despierta sospechas.
Quizá debamos incluir en la actividad ilegal al mercado de bienes raíces que no reporta sus transacciones a las autoridades. Una vez que los precios sean honestamente reportados, los gobiernos podrán formular mejores políticas para su administración, y las aseguradoras cerrar contratos basados en precios reales, disminuyendo el daño moral.
 
Habrá mejor identificación personal, pero también privacidad
La gestión del riesgo se democratizada y la gente asume los riesgos que le parecen importantes. En las economías tradicionales, la reputación e identidad de los individuos se obtuvo por credenciales, cartas, pasaportes e instrumentos para reconocer a la persona. Estos métodos no permiten que la gente se pueda conectar con las bases de información acerca de ellos. Unidades biométricas modernas permiten tal vinculación, y en algún momento del nuevo siglo, éstas van a estar disponibles.
Al mismo tiempo, la tecnología debe garantizar a las personas mantener su privacidad. La tecnología digital del futuro permitirá a la gente compartir cualquier información confidencial en sus relaciones comerciales, así como prevenir la fuga de información a terceros.
Los sistemas de identificación serán nacionales, para prevenir el terrorismo. Conforme esos sistemas se fortalecen las personas estarán más dispuestas a involucrar su patrimonio e ingreso en contratos a largo plazo. La tecnología de la información reduce el costo de monitorear cuentas electrónicas, eso permitirá contratos hechos a la medida de las necesidades de los contratantes, por lo que gestionar el riesgo resultará exitoso.
 
No existirá un gobierno mundial, pero habrá instituciones financieras más fuertes
Las Guerras Mundiales ciertamente dejaron un concepto de gobierno mundial en ruinas. Las Naciones Unidas que surgen en 1945 a raíz de estos conflictos han tenido un éxito relativo. El G-20 ha mostrado nuevos niveles de cooperación internacional, pero sigue sin contar con solidez institucional.
El verdadero desarrollo de soberanía internacional sucede en las instituciones financieras, como el Banco Mundial (BM), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Organización Mundial del Comercio (OMC), entre otras muchas. El grado en que las economías continúen correlacionándose entre sí facilita compartir la gestión de riesgos no sólo en las catástrofes, sino en la igualación de los estándares de bienestar. En el futuro se van a compartir los riesgos económicos entre países, incluso los sumidos en caos político.
 
Protección contra actos de guerra y terrorismo
Las guerras y el terrorismo son los riesgos importantes a enfrentar el próximo siglo debido a la proliferación de armas de destrucción masiva. Los expertos concuerdan que una probabilidad de ataque nuclear sobre alguna ciudad es del 29.2%, un ataque biológico del 32.6%, un ataque químico del 30.5%, y un ataque radiológico del 39.8%.
Tradicionalmente las aseguradoras excluyen coberturas de los actos bélicos, pero ahora ya hay algunos de estos riesgos que son asegurables. Tras los ataques del 11 de septiembre de 2001, el Congreso de Estados Unidos aprobó la Ley del Seguro contra el Terrorismo, para asegurar el patrimonio de las personas a través del reconocimiento del riesgo por parte del gobierno. Diseñar tales coberturas no es asunto trivial, debemos esperar mejores y más compresivos diseños en el futuro.
 
El marco de tiempo para el cambio
Muchos de los cambios en la gestión del riesgo discutidos aquí se van a desarrollar en un largo periodo de tiempo. El principio de diversificar el portafolio de las aseguradoras no fue una ciencia sino hasta la segunda mitad del siglo XX, y aun así muestran inadecuaciones, según lo revelan la reciente crisis. Los riesgos previamente tratados quizá no se presenten, aunque son inherentes al tipo de progreso económico que la gente demande, y no podemos prevenir todas las catástrofes. Lo que sí podemos es hacer uso de la tecnología de la información, habilidad para identificar y rastrear los riesgos, también para pactar mejores y longevos contratos, reduciendo el impacto de las catástrofes en el bienestar humano.
 
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