Crece la industria aeroespacial
29 DE SEPTIEMBRE 2014
En el 2013, las ventas del sector aeroespacial en México alcanzaron los 5,400 millones de dólares, que representa un crecimiento de 9% con relación al 2012, según la Federación Mexicana de la Industria de la Aviación.

La expectativa es que al cierre del 2014 las ventas alcancen los 6,300 millones de dólares y en el 2015 sean de 7,500 millones de dólares. México ocupa la posición 15 de los países que tienen industria aeroespacial y la meta es que en los próximos tres años se coloque entre los 10 primeros.

El principal destino de las exportaciones es Estados Unidos, donde se coloca 80% de las mismas, seguido de Canadá, Francia, Alemania, Australia, España, India, Costa Rica y El Salvador, de acuerdo con la Secretaría de Economía (SE).

El país es el quinto proveedor de la Unión Europea (UE) y el décimo de Estados Unidos. Las mayores exportaciones son hélices, rotores, trenes de aterrizaje, aspas giratorias, partes para aviones y helicópteros y refacciones para ambos tipos de aeronaves.

Ahora 270 empresas integran esta industria; en el 2006 había 109 y se espera que en el 2015 sean más de 300 y se llegue a las 500 en el 2020.

Hoy, se generan 32,000 empleos directos y se espera que sean 37,000 en el 2015.

El 74.4% de las empresas aeroespaciales en México, 201 de 270, se encuentra en cinco estados: Baja California, con 59; Sonora, con 45; Querétaro, con 33; Chihuahua, con 32 y Nuevo León, con 32.

Los otros 13 estados son el Distrito Federal, con 12; Jalisco, 11; Tamaulipas, 11; Estado de México, nueve; Coahuila, siete; San Luis Potosí, cinco; Guanajuato, tres; Yucatán, tres; Puebla, dos; Aguascalientes, dos; Hidalgo, dos; Durango, uno y Zacatecas, uno.

El 80% de las empresas aeronáuticas instaladas en México se dedica a la manufactura, en su mayoría componentes básicos; 11%, a actividades de mantenimiento y reparación de naves y 10%, a la investigación y desarrollo tecnológico.

De acuerdo con la SE, el nivel de las exportaciones registró un crecimiento de 16% promedio anual en el 2006-2012. En el 2012 las importaciones de esta industria alcanzaron los 4,359 millones de dólares, con una balanza comercial positiva durante ese año, como lo ha sido desde que inició esta industria en el país.

La SE plantea cuatro fortalezas del sector aeroespacial en México: 1) localización geográfica donde confluyen los dos corredores de manufactura aeroespacial más importantes de mundo; 2) la experiencia en el desarrollo del sector automotriz y el eléctrico-electrónico; 3) el sistema de control de exportaciones evaluado por los países que pertenecen al Acuerdo Wassenaar; 4) ser 15.7% más competitivo en costos que Estados Unidos.
Recomendación
La solución: la legalización de las drogas

Araceli Manjón-Cabeza Olmeda

Editorial Debate

México, 2012

pp. 318  

 


El título de los capítulos del libro de una buena idea de la temática que se aborda: 1) Historia de la prohibición. 2)El “problema de las drogas” en el actual marco prohibicionista: El consumo. 3) Naciones Unidas dirige la prohibición y algunos estragos que provoca. 4) México, o cómo la guerra contra las drogas mata más que la guerra.5) ¿Qué ocurre en Estados Unidos? 6) Balance de un siglo de prohibición. La legalización como opción.

 

 

La autora, profesora de Derecho Penal en la Universidad Complutense de Madrid, que fue directora del Gabinete Nacional sobre Drogas en España, ofrece un diagnóstico convincente del fracaso de la política prohibicionista y punitiva, liderada por Naciones Unidas, y argumenta, con sólida información, sobre las ventajas que tendría la legalización de las drogas.

 

 

Inicia su análisis señalando que hubo un tiempo, no lejano, en el que la producción, el suministro y el consumo de las drogas no estaban prohibidos. En ese tiempo muchas medicinas contenían drogas y su venta era legal en las farmacias. Eso sucedía sin que la salud pública de la población se viese afectada y sin que las autoridades de salud tuvieran reacciones negativas.

 

 

A finales del siglo XIX Estados Unidos, más claramente a partir de 1969, inicia la cruzada contra las drogas con tintes moralizantes, racistas, económicos y políticos. Esa política termina por imponerla en todo el mundo. La autora afirma que la prohibición ha generado el negocio más lucrativo de todos los tiempos para el crimen organizado, que se ha visto acompañado de la violencia y la corrupción de las autoridades.

 

 

La “guerra” impuesta por Estados Unidos a los países productores se libra fuera de sus fronteras. El más importante consumidor de todas las drogas ilegales del mundo “exporta” su problema de manera irresponsable a los demás. Intencionalmente solo ve el problema desde la lógica de la producción y no del consumo. La autora sostiene, ante el actual panorama, que la única solución viable es legalizar la producción, distribución y el consumo de las drogas, para poder empezar a controlarlas.

 

 

El libro ofrece información relevante, para ubicar el problema de la prohibición y combate de las drogas desde una perspectiva histórica, sociológica, económica y política. Hay una crítica objetiva y bien fundada a la estrategia prohibicionista y punitiva que documenta con datos de lo que ha sucedido en diversos países, entre ellos México, donde la supuesta solución no ha resuelto el problema y sí lo ha hecho más grave.

 

 

El libro se lee con mucha facilidad. Las notas, al final del texto, aportan buena información adicional. La autora, para el caso de México, cita artículos de Jorge G. Castañeda y míos y también el libro que hicimos juntos, El Narco: la guerra fallida (Punto de Lectura, 2009).
24 DE SEPTIEMBRE 2014
La Procuraduría General de la República (PGR), en respuesta a una solicitud de información pública, asume que existen 43 pandillas o grupos que dependen de siete de los nueve cárteles que reconoce como tales.

Dos cárteles, Los Caballeros Templarios y Jalisco Nueva Generación, no cuentan con pandillas asociadas o subgrupos para realizar su negocio, como sí las tienen, en mayor o menor medida, los demás.
La PGR en su respuesta indica el nombre de la pandilla y el lugar en el que operan. Es una información poco conocida que resulta útil para el seguimiento y análisis de la actuación de los cárteles.

El Golfo tiene 12 grupos: Metros (Reynosa); Rojos (Matamoros); Lacoste y Dragones (Tampico); Bravo (Aldama); Pumas (El Mante); M3 (Reynosa); Los Fresitas, Los Sierra, Los Pantera y Los Ciclones (diversa regiones de Tamaulipas); Los Pelones (Cancún, Quintana Roo).

Los Zetas tienen nueve grupos: Sangre Zeta (Coahuila y Nuevo León); Operativo Zetas (El Mante, Soto la Marina y Victoria); Comando Zetas (Reynosa, Matamoros, Nuevo Laredo, Miguel Alemán, Gustavo Díaz Ordaz y Ciudad Mier); El Círculo y El Extranjero (Jiménez, Victoria, Ciudad Madero y Abasolo); Unidad Zetas (Nuevo Laredo); Néctar Lima (Nuevo Laredo); Delta Zeta (Valle Hermoso, Tamaulipas); Los Negros (Irapuato, Guanajuato); Fuerzas Especiales (Cárdenas, Huimanguillo, Centro, Tabasco y Cancún, Quintana Roo).

El Pacífico tiene ocho: Gente Nueva (Chihuahua y Sinaloa); Los Cabrera (Durango y Chihuahua); La Barredora (Guerrero); Cártel Poniente (Durango y Coahuila); El Aquiles (Baja California); El Tigre (Baja California); Los Artistas Asesinos y Los Mexicles (Chihuahua).

Los Beltrán Leyva tienen siete: Los Mazatlecos (Sinaloa y Baja California Sur); El 2000 (Tierra Caliente, Guerrero); Los Rojos (Guerrero y Morelos); La Oficina (Aguascalientes y Baja California Sur); Los Ardillos (Guerrero); Cártel Independiente de Acapulco (Guerrero).

Los Arellano Félix tienen tres grupos: Los Chan, El Jorquera y El Kieto (Baja California).

La Familia Michoacana tiene dos: Guerreros Unidos y/o La Nueva Empresa (Morelos, Guerrero y Estado de México); La Empresa (Estado de México).

Los Carrillo Fuentes tienen dos: La Línea y Los Aztecas (Chihuahua).
El nivel de autonomía de estos grupos con relación al cártel con el cuál trabajan varía. Se sabe que unos tienen más espacio de autodeterminación que otros. En algunos casos éstos terminan por escindirse y actúan por su cuenta, pero sin llegar a constituirse como un cártel.

Los liderazgos de estos grupos cambian con relativa frecuencia, producto de las bajas que sufren en el enfrentamiento con las autoridades federales o estatales y, por lo mismo, es frecuente que también ocurra la fragmentación de los mismos, dando lugar a la formación de nuevos grupos.
22 DE SEPTIEMBRE 2014
En la actualidad, la Procuraduría General de la República (PGR) reconoce la existencia de nueve cárteles: El Pacífico, El Golfo, Los Arellano Félix, La Familia Michoacana, Los Carrillo Fuentes, Los Beltrán Leyva, Los Zetas, Los Caballeros Templarios y Jalisco Nueva Generación.

Y también ubica la presencia de 43 pandillas o grupos delictivos que dependen de siete de los cárteles. Los Caballeros Templarios y Jalisco Nueva Generación no cuentan con pandillas asociadas, como sí las tienen los demás.

Los cárteles, con sus estructuras de apoyo, actúan en 23 estados. El Pacífico opera en los estados de Sinaloa, Chihuahua, Baja California, Durango, Guerrero y Coahuila. El Golfo lo hace en Tamaulipas, Veracruz y Quintana Roo. Los Arellano Félix están básicamente en Baja California.

La Familia Michoacana actúa en Michoacán, Estado de México, Guerrero y Morelos. Los Carrillo Fuentes se ubican fundamentalmente en Chihuahua. Los Beltrán Leyva operan en Sinaloa, Baja California Sur, Guerrero, Morelos y Aguascalientes.

Los Zetas están en Tamaulipas, Coahuila, Nuevo León, Guanajuato, Tabasco y Quintana Roo. Los Caballeros Templarios se mueven en Michoacán, Guerrero, Guanajuato, Morelos, Estado de México, Jalisco, Colima, Querétaro y Baja California.

El cártel conocido como Jalisco Nueva Generación opera en Jalisco, Colima, Michoacán, Guanajuato, Nayarit, Guerrero, Morelos, Veracruz y el Distrito Federal.

La PGR ubica que el cártel de Los Caballeros Templarios y el de Jalisco Nueva Generación están en nueve estados cada uno; El Pacífico y Los Zetas, en seis cada uno; Los Beltrán Leyva, en cinco; El Golfo y La Familia Michoacana, en tres cada uno; Los Arellano Félix y Los Carrillo Fuentes, en un estado cada uno.

El Golfo controla 12 pandillas o subgrupos; Los Zetas, nueve; El Pacífico, ocho; Los Beltrán Leyva, siete; Los Arellano Félix, tres; La Familia Michoacana, dos y Los Carrillo Fuentes, dos. Los grupos se concentran en los estados donde tienen mayor presencia.

En diciembre del 2013, en “Desarticulación de organizaciones delictivas”, un informe del gobierno federal dado a conocer a la prensa, se reconocía la existencia de 12 cárteles. Los nueve mencionados más tres que se asumían como nuevos: El Poniente, La Corona y Los Rojos.

En ese entonces se decía que el cártel El Poniente apareció en el 2011 y opera en la Comarca Lagunera. El cártel La Corona surge en el 2010 y actúa en Michoacán. El cártel Los Rojos nace en el 2011 y está en los estados de México y Morelos.

La PGR en la información que ahora proporciona a una solicitud de información pública, no reconoce a estas organizaciones como cárteles, pero sí las ubica como pandillas o subgrupos de tres de los cárteles mencionados.

El dato oficial, a partir de lo que sostiene la PGR, es que en el país existen nueve cárteles que operan con el apoyo de 43 subgrupos o pandillas en 23 estados del país. Habría, entonces, 10 entidades federales en las que no existe presencia de los cárteles.
23 DE SEPTIEMBRE 2014
El Partido Frente Humanista (PFH) obtuvo su registro como partido político nacional el pasado julio. Sus fundadores y dirigentes más conocidos son Ignacio Yris Salomón, Javier Eduardo López Macías y Ricardo Piñón Ruiz, que tienen experiencia política y electoral.

Yris Salomón fue dirigente de la Confederación Nacional Campesina (CNC), afiliada al PRI. Participó en la fundación del Partido Alternativa Socialdemócrata y Campesina (PASC), que en 2006 abandonó en rechazo a la designación de Patricia Mercado como candidata a la presidencia de la República. El partido perdió su registro.

López Macías militó en el PAN de 1984 a 2012 y en el último año en ese partido fue coordinador de las Redes del Campo en la campaña presidencial de Josefina Vázquez Mota. En la gestión del presidente Vicente Fox fue director operativo del Fondo Nacional de Empresas en Solidaridad. Fue también directivo de la Confederación Patronal de la República Mexicana.

El lema del PFH es “Participación y prosperidad” y se asume como un partido de inspiración humanista que plantea como principios: la dignidad humana, la libertad, la igualdad, la fraternidad, la democracia, el trabajo, el bien común, la esperanza, la paz, la solidaridad y la justicia social.

En su Declaración de Principios afirma que “México necesita una nueva forma de hacer política, basada en principios, valores y acciones que reconstruyan la legitimidad de las instituciones y renueven la vida pública como espacio de construcción de proyectos compartidos entre ciudadanos y las organizaciones políticas y sociales”.

Señalan también que aspiran “a dignificar la política, deteniendo su visible deterioro institucional, acercándola a los ciudadanos con propuestas democráticas, eficientes y viables, estimulando el surgimiento de una nueva clase política de hombres y mujeres comprometidos con México y el humanismo.

En su visión “la sociedad reclama que la política no solo se reduzca a la lucha por el poder, sino que se centre en la persona, como sujeto de atención y como actor ciudadano que lleve a su máxima expresión, los valores humanistas de la dignidad, la libertad, la justicia, la igualdad, el respeto, la cooperación, la tolerancia y la participación, con los cuales la democracia alcanza su mayor desarrollo organizativo, participativo, institucional y civilizatorio”.

Se presentan como una organización moderna que va a actuar como “real oposición y creadora de condiciones para que los mexicanos alcancen el bienestar y el progreso con base en la inclusión, participación, pluralidad y cimentación de una propuesta desarrollada en los valores y derechos de los seres humanos”.

El PFH va a tener dificultades en la elección federal del 2015 de obtener el 3.0% de los votos que requiere, para conservar su registro. No hay ningún dato que revele que el electorado va a elegir esta alternativa que se ubica entre el PRI y el PAN. Es cierto que todavía faltan meses para la elección, pero en las encuestas que se han hecho no alcanza ni el 1.0 por ciento.
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