El Heraldo de Chihuahua. 23 de octubre de 2014
23 DE OCTUBRE 2014
Por César Luis Ibarra Fierro

 
 

Chihuahua, Chihuahua.- El ex vocero presidencial de Vicente Fox, Rubén Aguilar Valenzuela, señala que es necesario reconceptualizar lo que es el Estado, la sociedad civil, lo que es público y privado, la ciudadanía y la gobernanza. Y hace el señalamiento que en México tenemos la cultura de no participar y el no creer en los demás ciudadanos.

En entrevista exclusiva con El Heraldo de Chihuahua, Aguilar Valenzuela juega con la analogía del vaso semilleno o semivacío, al señalar cuál es la situación actual del país, "en lo positivo podemos decir que vamos avanzando y que México en los últimos años ha dado grandes pasos en su democracia, en la visión pesimista asegura que al ser un país con una democracia tan joven, todavía nos falta mucho camino por recorrer".

De entrada en la charla nos señala: "Yo pienso que ya hay una nueva manera de conocer esos conceptos, pues desde la Revolución Francesa hasta hace 20 ó 30 años se entendía que la ciudadanía era que un hombre o una mujer alcanzan ese estatus a determinada edad con una serie de derechos y obligaciones, pero yo creo ese silogismo ya no alcanza para explicar la verdad de hoy en donde el punto central es la participación".

Evade entrar a la discusión "bizantina" de que son los derechos y las obligaciones de un ciudadano y de cómo se adquieren, "la discusión hoy es definir a la ciudadanía moderna en la participación de la construcción de lo público".

Luego detalla qué es lo público -entendido como la acción de gobierno- y qué es lo privado, esto segundo entendido también como la acción particular de la sociedad civil en sus inversiones y sus acciones.

"Durante muchos años se entendió que la construcción de lo público era un patrimonio, un monopolio exclusivo del gobierno y hoy entendemos que en esa construcción también le corresponde a la ciudadanía, pues no es sólo el gobierno el que construye la sociedad".

Redefine también al concepto de lo que es el Estado, "claro que sin entrar en la discusión estéril de que un Estado es territorio, población, leyes, gobierno y sin negar esto, el punto central es entender que hoy lo que define al Estado es la interacción de todos esos factores, es decir el gobierno y la sociedad civil, entonces ya no podemos seguir entendiendo Estado como sólo gobierno, incluso ya ni de un solo territorio, pues en Europa con la Unión Europea, con un pasaporte comunitario con un banco central, una sola moneda, de tal forma que esa idea decimonónica del Estado se está borrando".

Va al detalle de su tesis y sostiene: "el elemento sustantivo es entender que el estado moderno es la interacción de los actores gobierno y sociedad civil, de tal forma que no sólo el gobierno puede hacer las cosas, ya debe de terminarse con la idea francesa que tienen los gobernantes que piensan "L´État, c´est moi" -"El estado soy yo", frase adjudicada a Luis XIV de Francia- cómo lo decían los luises y los regímenes monárquicos y totalitarios, que sigue muy vigente en los políticos de este país y en los regímenes de Latinoamérica, en donde uno llega y ocupa el cargo y se creen que el Estado son ellos".

"No entienden que sólo son un actor del Estado, muy importante significativo que le toca coordinar, pero eso no significa que el Estado sean ellos y me parece que no se entiende eso no se podrá entender la nueva forma de hacer política y la nueva forma de participar, cosa que puede llevar a la confusión del ciudadano que tampoco entiende y no sabe cómo participar".

Rubén Aguilar también detalla el nuevo concepto de "que el actor central del siglo XXI es la sociedad civil organizada y tenemos que tomar conciencia de lo que es la sociedad civil organizada".

Se pone filosófico y recurre a Antonio Gramsci, fundador del partido comunista italiano, quien señalaba que el punto de la discusión era entender la diferencia entre Estado y sociedad civil, "casi de forma tautológica él decía que la sociedad civil es lo que no es el gobierno y que el gobierno es lo que no es sociedad civil".

"Esa definición es muy clara, hay que entender que los organismos internaciones señalan que Estado es: Gobierno-Mercado-Sociedad Civil", Aguilar Valenzuela además define que la sociedad civil está divida en grandes grupos, "el sector de lucro que es la empresa, que es legítima y dentro del marco de las leyes y un sector no lucrativo que tiene a su vez dos grande campos, uno los que se organizan para un interés o beneficio mutuo -sindicatos, cámaras empresariales, etc.- y los que se organizan para un beneficio o servicios para terceros como lo son las llamadas ONG".

Rubén Aguilar expuso lo que para él es el concepto de gobernanza, "que es diferente a la gobernabilidad, ya que esa sólo hablaba de profesionalizar el proceso de gobierno trayendo al servicio público a profesionales de cada área, pero en esa concepción sólo sigue existiendo un solo actor: el Gobierno, y en la idea de la gobernanza es que existan los tres actores: Estado-Gobierno-Mercado, entendido esto último como la acción de la sociedad civil, todos ellos construyendo el bien público, la ciudad, el interés común".

El catedrático ex periodista explica que hoy en México nuestra vida política es que no entendemos esta realidad y pone como ejemplo lo que ocurre en otros países con sus ciudadanos, en donde en los Estados Unidos el americano promedio participa en tres o cuatro acciones de su sociedad, el europeo participa entre seis y ocho organizaciones de la sociedad civil y un alemán en más de 10.

"El trabajo realizado por el ciudadano es en beneficio de la propia ciudad, del propio Estado, la gente está organizada y aquí no pasa eso, por ejemplo en los Estados Unidos con una población de 350 millones de habitantes tiene 2.5 millones de organizaciones civiles, en México su último censo señala que hay 40 mil, si hacemos el comparativo resulta que tenemos un gran déficit de la sociedad, pues deberíamos de tener 800 mil".

"Hay un déficit de la sociedad, si el estado moderno realmente es Gobierno-Mercado y Sociedad Civil, y si te falla una, pues no puedes ser un Estado fuerte y cuando no hay sociedad civil ese espacio es llenado por los partidos políticos, el mismo gobierno y hay inestabilidad porque una parte no está cumpliendo con su trabajo".

Rubén Aguilar Valenzuela habla sobre el hecho de que en México el ciudadano calle, "ya dejó de confiar en otros ciudadanos y hasta en las organizaciones de la sociedad civil por diversas razones, una de ellas porque desde el mismo gobierno se ha descalificado a esas organizaciones, porque no tienen la representación de los partidos, el mexicano por cuestión cultural no confía en otro mexicano y si alguien se organiza para lo que sea, los demás desconfían de sus fines, de quién es, de para qué se quiere organizar".

"Estamos instalados en la cultura de la desconfianza y en realidad somos una ciudad que no ha salido de la aldea, podemos ser lo que quieran en materia de exportación y crecimiento pero somos aldea que sólo confía en la familia".

Aguilar explica que a lo mejor mucho de esto tiene que ver con el cómo se gestó nuestra historia, la revolución y todo eso, "vivimos en un régimen autoritario y la gente no cree en el poder y la gente se retrajo a la familia que es la gran institución que es la de más confianza, no se confía en las instituciones de Estado como en Europa, es un gran valor la confianza en la familia, pero eso mismo es lo que no nos deja salir de la aldea, vivimos alrededor y sólo dentro de la familia, vivimos sólo en la vida privada y la vida ajena no debemos de meternos en ella".

Señala que en la cultura personal del mexicano vive instalado en el no meterse en la vida de los demás y que quien lo hace está mal, o lo hace porque tiene aviesos intereses, por eso denigramos a la actividad política y no somos partícipes de la vida social y de la sociedad civil.

Habla sobre el hecho de que en México los partidos políticos sustituyen el trabajo que debería de ser de la propia sociedad civil con un articulación política basada en la despensa y en la dádiva y que los dirigentes políticos se convierten de esa manera en grandes figuras públicas, "mientras que en Estados Unidos a la gente le vale madre o ni siquiera sabe quién es el presidente del partido Demócrata o del partido Republicano y su organización para las elecciones es que cuando hay un proceso, se crea una estructura con voluntarios y al terminar el proceso toda esa estructura de dos millones y medio de personas por partido se desmonta y cada quien sigue en su trabajo".

Al hablar sobre el proceso histórico del país, explica que Porfirio Díaz fue el que construye la unidad de la Nación "y aunque parezca políticamente incorrecto, habría que decir que él se adelanta a otras realidades de América Latina".

"Díaz con el acuerdo que hace con los caciques de cada región logra la unidad, el PRI institucionalizado hace lo que Díaz, fingen las elecciones, pero bueno, habría que señalar que en México tenemos Congreso realmente desde 1997, que fue el primer año en nuestra historia que el PRI pierde la mayoría y antes de eso el 99% de las iniciativas venían del propio presidente y no podemos decir que había Congreso, tenemos un Congreso de 17 años y la vida democrática del país viene del año 2000 cuando fue la primera vez que se contaron los votos en México".

"En ese sentido somos una democracia muy joven, qué bueno que le pedimos muchas cosas, pero que no puede dar en razón de su propia juventud, si contamos los votos apenas hace 14 años... mira, recuerda la elección de Salinas, en donde se nos dijo que en la zona zapatista votó el 140% de la población, no se contaban los votos en ese entonces sólo en una oficina de Gobernación se decía cuáles eran los resultados, porque así lo dictaba el aparato de poder".

Compara al país con otras realidades y sostiene: "el país va rapidísimo, pero sólo a partir de hace 14 o 15 años, y es increíble lo que hemos logrado como sociedad, lo que hemos logrado restaurar como país".

Reflexiona sobre el hecho de que en México no hubo un acto "fundacional" del periodo democrático, no ocurrió como en otros países en donde se derrotaron dictaduras, "los medios incluso no le dieron la importancia debida al hecho del cambio de régimen, casi pasó de noche, el acto de fundación fue imperceptible", aunque reconoce que al mismo gobierno de Fox le faltó mucho por hacer para destacar ese hecho histórico en la política nacional.

"Pero eso sí ocurrió en Chile, España, Uruguay, Brasil, Argentina, en donde sí hubo el acto fundacional de que se fue el dictador, aquí fue con un proceso larguísimo desde el 77 con la reforma de Reyes Heroles, hasta el 2000 con el primer día que se contó con un IFE ciudadano que contó los votos y perdió el PRI. Yo creo que con el vaso semilleno hemos avanzado mucho".

Reconoce que cuando ellos llegaron al poder, su prioridad era mantener la gobernabilidad en un proceso de alternancia, "que esos procesos en otros lados hicieron desaparecer países completos y eso lo discutimos con Fox, pues no podíamos permitir que el PRI se saliera a la calle a protestar con todo, de esa forma decidimos que no se trataba de golpear por sólo golpear al viejo régimen para que se afianzara el nuevo.

"Hubiera sido mucho más encantador para la historia si hubiéramos decidido salir a rompernos la madre con el PRI, pero el elemento era mantener la paz social, pues eso hubiera llevado al caos al país".

"No podíamos quitar de un día para otro a los que mantenían el control del país y al interior del gabinete de Fox había las dos corrientes, una la de Castañeda que decía que deberíamos haber salido a rompernos la madre con el PRI, y la de Santiago Creel como secretario de Gobernación, con la responsabilidad de pedir que no se le moviera demasiado al tapete de México".

Habla de la perspectiva histórica de que en los últimos años de movimientos de alternancia política en el mundo, solo dos partidos ganaron la siguiente elección luego de haber roto a la dictadura, el primero fue Nelson Mandela en Sudáfrica y el segundo fue el PAN en México con Fox-Calderón.

Sobre Calderón no se queda con las ganas y señala que no es válida la excusa del PAN de que no bastaban con dos sexenios para cambiar al país, "el error de su discurso de diciembre y desde su primer día de su gobierno, bueno, despertó a los demonios 10 días después de asumir la presidencia al declararle la guerra al narco y meter al país a un problema doloroso enorme, fue gigantesco el error".

0Llegamos al final de la plática con Rubén Aguilar y la pregunta es si existe la posibilidad de que en México se construya ciudadanía y gobernanza real y dice: "yo pienso que vamos avanzando no a la velocidad y a la profundidad que deberíamos pero vamos avanzando".

 

MI RECOMENDACION
22 DE OCTUBRE 2014
Desde 1973, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) marca la relación entre oferta y demanda de los precios de los hidrocarburos; esto, a pesar de las recientes explotaciones de los campos de gas shale y el uso de las nuevas tecnologías renovables, que siguen siendo caras y no hay una real voluntad política de los gobiernos de invertir en ellas.

En los próximos 10 años, la gran mayoría de los países importadores de petróleo seguirán dependiendo de los productores del Oriente Próximo, del Magreb, de África y el este de Europa, en la actualidad, zonas que viven situaciones de inestabilidad política que afecta la producción y el suministro.

Ante el conflicto interno que viven algunos de los países que integran la OPEP, ha crecido la importancia de la cuota en el mercado de los países del golfo Pérsico (Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait), que gozan de una situación política estable.

La OPEP produce unos 30 millones de barriles diarios, en un mercado mundial de 90 millones, una tercera parte, y gracias al mecanismo de las cuotas flexibles, Arabia Saudita, que es el primer productor mundial, ha podido aumentar su cuota de exportación, pero sin alterar los precios en el mercado mundial.

El conflicto que se vive en Irak, a principios del 2014 producía 3.6 millones de barriles diarios, que equivale a 4.0% de la producción mundial, ha modificado las expectativas de suministro del petróleo, pero sin modificar los precios que se mantienen a la baja.

La producción de Estados Unidos ha aumentado a los 10 millones de barriles al día y tiende a crecer. El incremento ha compensado la pérdida de 3 millones de barriles diarios desde que en el 2011 dio inicio la primavera árabe.

En la actualidad Estados Unidos sólo depende en 20% de las importaciones de Oriente Próximo, pero hace 10 años era de 70 por ciento.

Los países de la Unión Europea (UE) viven una situación distinta, ya que sólo producen 1.5 millones de barriles diarios e importan 8.0 millones al día del Oriente Próximo y de Rusia, que son sus principales fuentes de abastecimiento.

La apuesta de la UE ha sido impulsar la energía renovable y el uso del gas natural con la aportación de recursos públicos.

Hoy el mayor importador de petróleo es China, que cada vez demanda más energía. Su estrategia de abastecimiento ha sido comprar compañías petroleras ya existentes en distintas regiones del mundo e incrementar las ganancias de sus propias empresas, para hacerse con más recursos que le permitan nuevas compras.

Pese a la inestabilidad que viven algunos países productores del Oriente Próximo, en los próximos 10 años la región seguirá siendo el mayor proveedor mundial, particularmente para Europa.

Es cierto que el mundo busca nuevas alternativas energéticas y con ello reducir la dependencia de las energías no renovables, pero todavía el petróleo sigue siendo el mayor y más barato recurso energético.
21 DE OCTUBRE 2014
Del 13 al 15 de octubre pasado se celebró en Puebla, México, el XII Encuentro Iberoamericano de la Sociedad Civil. El resultado del trabajo de esos tres días, organizado en 30 mesas en las que intervinieron cerca de 200 ponentes, se sintetiza en las siguientes diez conclusiones que se harán llegar a los participantes de la Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, que se celebra el próximo diciembre en Veracruz, México.

Las conclusiones:
Nuevas expresiones de la sociedad civil

Las nuevas manifestaciones de la sociedad civil deben plantearse en un esquema de modelo replicable y escalable, para tener mayor impacto en la sociedad. Es necesario contar con recursos, para identificar y sistematizar experiencias innovadoras.
Una tarea central de las organizaciones de la sociedad civil es operar como laboratorios de creatividad e innovación de proyectos de alto impacto social.


Apoyos del Estado a la sociedad civil  

Los gobiernos deben dar más espacio, en el marco de una reglamentación precisa, a la participación de la sociedad civil en el diseño, ejecución y evaluación de las políticas públicas.
Los gobiernos, en el marco de una reglamentación precisa, deben apoyar con más recursos financieros al sector de las organizaciones de la sociedad civil, para juntos construir el Estado, que es una responsabilidad compartida.


Alianza entre empresas y sociedad      

El surgimiento de novedosas organizaciones sociales, que con responsabilidad social, trabajan en la base de la pirámide y producen un alto impacto social, cobra cada vez mayor importancia.
Las alianzas entre empresas y organizaciones de la sociedad civil garantiza mejores resultados y mayores impactos sociales. Se debe fortalecer e impulsar esta asociación.


Gestión eficaz para un mayor impacto

Las organizaciones de la sociedad civil deben ser cada día más profesionales y elevar sus niveles de transparencia y rendición de cuentas.
La evaluación rigurosa y la medición del impacto social deben formar parte de la cultura institucional en las organizaciones de la sociedad civil.


La sociedad civil en el futuro                       

El sector de la sociedad civil organizada debe hacerse más visible en los espacios públicos y trabajar por estar más presente en los medios de comunicación.

El sector de las organizaciones de la sociedad civil debe globalizarse y participar en redes de carácter regional y mundial. Deben proponerse influir en las decisiones de los organismos multilaterales.
20 DE OCTUBRE 2014
El padre Alejandro Solalinde, el pasado 16 de octubre, reveló al corresponsal de la agencia Nóvosti en México, Victor Flores, que los 43 estudiantes de la Escuela Normal de Maestros de Ayotzinapa, Guerrero, secuestrados por la policía y los narcos, “están muertos” y que a algunos “los quemaron vivos”.
En el marco del XI Foro de Derechos Humanos del Sistema Universitario Jesuita, en la Universidad Iberoamericana de Puebla, el padre dio una entrevista exclusiva al corresponsal de la agencia rusa y a la corresponsal del diario Der Standard, de Viena.
El sacerdote, Premio Nacional de Derechos Humanos del 2012, que recibió de manos del presidente Peña Nieto, con base en información de testigos presenciales, asegura que asesinaron a todos los estudiantes y luego los quemaron y eso incluyó a algunos que estaban heridos.
“La primera información directa la tuve el domingo pasado. La segunda la tuve en la ciudad de México. Lo primero que supe es que hay testigos, pero tienen miedo de hablar, son testigos de los mismos policías”, dice Solalinde.
El padre, al referirse a sus informantes, añade que “siempre hay alguien que tiene conciencia; pero si hablan temen que los vayan a matar” y que ahora dan su testimonio a “personas muy conocidas en México, que están investigando y han despertado la confianza de ellos. A mí me lo contaron y me lo confiaron...”.
Solalinde dice estar dispuesto a colaborar con las autoridades, para que se conozcan los hechos y que “todo lo que yo sepa, si es para el esclarecimiento de la verdad, lo voy a decir, salvo que afecte a terceras personas”.
El sacerdote asegura que ha tenido contacto también con un sobreviviente de los 80 estudiantes agredidos a balazos la noche del 26 de septiembre y la madrugada siguiente cuando murieron seis de ellos, 20 fueron heridos y otros 43 secuestrados a manos de policías e integrantes del grupo Guerreros Unidos.
Solalinde confirma que los testigos del asesinato de los estudiantes son parte de los agresores: “Que tienen mucho miedo y están hablando. Pero saben que si se sabe que hablaron, los van a matar. A los estudiantes los mataron, es lo que esta persona está diciendo. Los calcinaron con diésel”.
El padre asegura a Nóvosti que el gobernador de Guerrero y el gobierno federal saben ya que los estudiantes están muertos y sus cuerpos calcinados. No dice que conozcan dónde están enterrados. El padre está obligado a proteger a sus informantes y su información es clave, para esclarecer los hechos y dar con los desaparecidos.
Llama la atención que sean corresponsales extranjeros, que trabajan en México, a quienes se concede esta entrevista y sean ellos los que la den a conocer al país y al mundo. ¿Es sólo una casualidad? ¿Los defensores de los derechos humanos desconfían de los periodistas nacionales? No es el tema fundamental, pero invita a la reflexión.
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